La cámara de industrias avícolas argentinas acusó a las asociaciones de carniceros de realizar una campaña de desinformación sobre el precio del pollo, asegurando que la reciente suba no se corresponde con la realidad del mercado. Los avicultores argumentan que el precio del pollo se ajusta a la inflación general, reflejada en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), y que las declaraciones de los carniceros buscan presionar al gobierno para obtener mayores beneficios. Señalan que existe una discrepancia significativa entre los precios mayoristas que ellos ofrecen y los precios finales al consumidor, indicando una posible manipulación de la cadena de comercialización. La cámara ha solicitado una investigación exhaustiva para determinar si se han cometido prácticas ilegales que afecten al consumidor.
La denuncia se centra en la falta de transparencia por parte de algunos eslabones de la cadena de comercialización, afectando directamente la percepción pública del precio del pollo. La cámara de avicultores asegura contar con datos que demuestran que la variación de precios se mantiene alineada con la inflación general, y rechaza tajantemente las acusaciones de especulación. Se ha propuesto un sistema de monitoreo conjunto para transparentar la cadena de valor y evitar futuros conflictos, instando a un diálogo constructivo entre todas las partes involucradas para alcanzar una solución que beneficie tanto a los productores como a los consumidores. La falta de acuerdo y las acusaciones cruzadas generan incertidumbre en el mercado y podrían afectar la producción y el abastecimiento de esta proteína fundamental en la dieta de los argentinos.
Fuente: enlace original

