Tras la reciente reanudación del flujo de navegación por el Estrecho de Ormuz, un hito derivado de una desescalada en las tensiones bélicas, el mercado global de granos experimenta una reconfiguración. Este nuevo panorama, marcado por la influencia de la geopolítica y los costos energéticos, sugiere una posible disminución de la presión sobre los precios de los productos agrícolas básicos, justo cuando Uruguay inicia su zafra de soja y se prepara para los cultivos de invierno. (19 de abril de 2026, por Blasina y Asociados)
**Efectos en el Mercado de Granos**
La disminución significativa del precio del crudo el pasado viernes, posterior a la confirmación de la libre circulación por el crucial Estrecho de Ormuz, generó una repercusión mixta en los mercados de granos. Este descenso petrolero se dio en un contexto donde Irán autorizó el paso tras un acuerdo de alto el fuego entre Israel y Líbano, lo que impulsó la confianza en los mercados financieros, evidenciado en el alza de las acciones y la depreciación del dólar.
Para los productos agrícolas, la coyuntura plantea un desafío a los actuales niveles de precios, previamente elevados por las tensiones en Medio Oriente. Se anticipa que la evolución futura determinará la prevalencia de los factores geopolíticos y energéticos sobre los fundamentos propios del sector agropecuario. La recuperación en el sector de fertilizantes, que experimentó incrementos drásticos impactando los costos de cultivos como el trigo, se proyecta como un proceso gradual y complejo, dada la afectación de infraestructuras y la alteración de las cadenas de suministro.
El desplome del petróleo Brent en un 9%, hasta los 90 dólares por barril, se manifestó de manera más directa en el aceite de soja en Estados Unidos y la colza europea, dada su estrecha conexión con los hidrocarburos. Sin embargo, su influencia fue menos pronunciada en la soja y el maíz, que incluso registraron ascensos en la Bolsa de Chicago el viernes, en comparación con el día anterior.
**Situación de la Soja**
A pesar de la estabilidad de algunos granos, la soja culminó la semana con un retroceso, pasando de 437 a 434 dólares por tonelada, con cotizaciones en Uruguay que oscilan entre 395 y 400 dólares. El progreso acelerado de la siembra de soja en Estados Unidos impulsó esta corrección, mientras que Argentina, con sus proyecciones de 48 millones de toneladas, ofreció un leve soporte debido a retrasos en la cosecha por precipitaciones. En el ámbito local uruguayo, la recolección de soja ha comenzado en la región del litoral norte, reportando rendimientos iniciales de 2.000 kilogramos por hectárea. El resto del país aguarda condiciones climáticas más favorables para iniciar la trilla, con navíos ya posicionados en los puertos de Nueva Palmira y Montevideo listos para la carga.
**Máximos para la Colza**
La colza (o canola) se destacó como el grano con mayor sensibilidad al descenso del petróleo, registrando una baja de 14 dólares el viernes en el mercado Matif de París. No obstante, esta oleaginosa logró mantenerse en 580 dólares por tonelada, después de haber rozado los 600 dólares durante la semana, impulsada por la solidez de los aceites y la apreciación del euro hasta 1,18 dólares. Los precios actuales de la colza se sitúan en su nivel más elevado desde enero de 2025. En Uruguay, el jueves se alcanzaron los 520 dólares por tonelada, ajustándose a 515 dólares el viernes. Estos valores significativos preceden a una temporada de invierno que podría establecer un récord en el área sembrada para oleaginosas invernales, con una previsión de 350 mil hectáreas dedicadas a colza y otras 50 mil para otras brasicáceas como carinata y camelina, impulsadas por una demanda de biocombustibles con precios ventajosos en comparación con los cereales.
**Reafirmación Semanal del Trigo**
El trigo, que mantiene una correlación considerable con el costo del petróleo, finalizó la jornada del viernes con una marcada disminución, cotizando a 231,6 dólares por tonelada en su posición de diciembre, que sirve de referencia para la cebada en Uruguay. A pesar de esta caída, el cereal logró un incremento semanal del 3% gracias a los avances registrados en los cuatro días previos, atenuando su ajuste final por las ventas para asegurar ganancias tras la reapertura del Estrecho de Ormuz. La fortaleza inicial del trigo durante la semana se debió al deterioro de las condiciones de los cultivos en Estados Unidos, donde solo el 34% se encuentra en estado bueno o excelente, en contraste con el 47% del año anterior. Asimismo, la apreciación del euro frente al dólar, alcanzando 1,18 unidades, favoreció la competitividad de los exportadores estadounidenses frente a los europeos. En el mercado uruguayo, los precios se mantienen en 190 dólares por tonelada para el trigo y alrededor de 230 dólares para la cebada.
**Avance en la Cosecha de Arroz**
En cuanto al arroz, la cosecha en Uruguay progresa a un ritmo sostenido, a pesar de las condiciones de lluvia y humedad. La Asociación Cultivadores de Arroz (ACA) destacó una evolución más rápida y uniforme entre las distintas regiones, con mayor agilidad en las zonas central y este en comparación con zafras previas. Los informes indican que se ha cosechado el 72% del área sembrada, con una recepción fluida de aproximadamente un millón de toneladas. El valor del arroz en Brasil, un indicador clave para Uruguay, finalizó la semana con una tendencia alcista, superando los 12,67 dólares por bolsa. Este es el precio más elevado desde agosto de 2025 y se sitúa a solo 0,30 dólares de su cotización de hace un año, ofreciendo un respiro parcial a la difícil situación de precios que enfrenta el sector local. Los acuerdos con los molinos establecen un precio provisional de 11,05 dólares por bolsa para los productores uruguayos, más un crédito de 0,45 dólares para la temporada actual, previéndose la fijación del precio definitivo en las próximas semanas. Al 16 de abril, las exportaciones de la zafra actual alcanzaban las 90 mil toneladas.
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