La Plataforma de Salud Animal del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) ha presentado recientemente una serie de herramientas y estrategias diseñadas para disminuir significativamente la mortalidad de terneros en los establecimientos lecheros de Uruguay, destacando la importancia de lograr este objetivo sin incrementar la dependencia de los antimicrobianos. Esta iniciativa surge en el marco de una capacitación especializada en manejo sanitario de vacunos durante la etapa de crianza, abordando la pregunta fundamental de cómo mejorar la supervivencia de los terneros sin recurrir a un mayor uso de antibióticos.
**Contexto del Sector Lácteo y la Crianza Crítica**
Uruguay se posiciona como un relevante exportador de productos lácteos a nivel global, habiendo registrado en 2025 un valor récord de US$ 965 millones en exportaciones, lo que constituyó casi el 7% del total exportado por el país, evidenciando un crecimiento constante en sus indicadores. En este próspero panorama, la fase de crianza de terneros adquiere una importancia capital. Esta etapa es determinante para asegurar la disponibilidad de animales de reemplazo, impulsar el avance genético del rodeo y, en definitiva, garantizar la rentabilidad de las explotaciones. Reconociendo que aún existen oportunidades de mejora en las prácticas de manejo sanitario durante este periodo, el INIA ha impulsado capacitaciones específicas para abordar esta problemática.
Las observaciones del veterinario Darío Caffarena (PhD), investigador de la Plataforma de Salud Animal del INIA, resaltan la trascendencia de esta etapa. Caffarena subraya la importancia de «capacitar a los veterinarios en el abordaje clínico integral de las enfermedades de los terneros, con herramientas de diagnóstico como la necropsia, criterios de tratamiento basados en evidencia y un enfoque de uso prudente de antimicrobianos», como pilar fundamental para elevar los estándares de salud animal, mitigar las pérdidas económicas y potenciar la sostenibilidad del sector lechero uruguayo.
El instituto ha revelado datos que indican una tasa anual de mortalidad de terneros, desde el nacimiento hasta el destete, que ronda el 15% en Uruguay, con picos de hasta el 50% en algunos predios. Caffarena ilustra la magnitud de este problema: «Si un tambo proyecta 200 terneros al año, una mortalidad del 15% implica perder unos 30 animales antes del destete.» Estas bajas no solo representan la pérdida del valor intrínseco del animal, sino también la inversión en alimentación, mano de obra y tratamientos veterinarios, afectando la futura reposición del ganado y el progreso genético.
La morbilidad y mortalidad en la etapa de cría se originan en una confluencia de factores, que incluyen desde el manejo del calostro y la higiene, hasta la alimentación, la infraestructura, la presencia de patógenos específicos, la gestión preparto, los criterios de tratamiento aplicados y el nivel de capacitación del personal. El investigador enfatiza que «la combinación y el peso relativo de estos elementos varía entre establecimientos, por eso no existe un abordaje único y el rol del veterinario es central para evaluar el sistema de forma integral.»
**Estrategias y Buenas Prácticas Sugeridas por el INIA**
La capacitación ofrecida por el INIA se centró en proporcionar instrumentos prácticos, destacando entre las buenas prácticas el abordaje clínico holístico de las enfermedades, la utilización de diagnósticos como la necropsia, la implementación de tratamientos sustentados en evidencia científica y, fundamentalmente, el uso cauteloso de antimicrobianos. Este último aspecto fue particularmente enfatizado, dado que investigaciones de la Plataforma de Salud Animal del INIA han identificado resistencia antimicrobiana, incluso multirresistencia, en cepas de *Salmonella entérica* obtenidas de terneros en explotaciones comerciales.
Caffarena señaló que «para evitar un problema mayor de salud pública, como la resistencia, es clave formar veterinarios con criterio clínico basado en evidencia para decidir cuándo un antimicrobiano está justificado, sin comprometer la salud ni el crecimiento de los terneros.» Esta aproximación no solo reduce los costos asociados a los tratamientos, sino que también disminuye la presión de selección que favorece la resistencia a los antimicrobianos.
La implementación efectiva de estas metodologías en la fase de cría conlleva múltiples beneficios, incluyendo una mayor disponibilidad de animales de reemplazo, una reducción en la mortalidad, una optimización en la selección de futuras reproductoras y una mejora del bienestar animal. Esto se traduce en un progreso genético acelerado y una mayor eficiencia económica para el sistema. Terneros con mejor salud, crecimiento óptimo y menor dependencia de insumos veterinarios, culminan en una cría más productiva y rentable.
Un dato alentador del estudio del INIA revela que el 20% de los 225 establecimientos analizados registraron tasas de mortalidad inferiores al 8%, lo que evidencia un considerable potencial de mejora aplicable a las condiciones actuales del sector.
Esta capacitación se enmarca en los esfuerzos continuos de la Plataforma de Salud Animal del INIA, dedicada a generar conocimiento científico a nivel nacional sobre las causas de la mortalidad de terneros en los tambos uruguayos, desarrollar estrategias para optimizar los resultados y transferir este saber para un impacto positivo en la producción.
En sus palabras finales, Caffarena enfatizó: «Capacitar a los veterinarios en prácticas responsables y herramientas basadas en evidencia es clave para avanzar hacia sistemas lecheros más eficientes y sostenibles, que resguarden la salud de los animales, las personas y el ambiente.»
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