TÍTULO: El agro en el primer año de gestión de Orsi: hitos clave, desafíos y un motor persistente
CUERPO: Un análisis detallado con actores relevantes del sector agropecuario ha permitido identificar dos pilares temáticos principales entre los numerosos eventos que marcaron el primer año de la administración de Yamandú Orsi, desde marzo de 2025. Este periodo fue particularmente dinámico para el campo uruguayo.
Entre los temas de mayor resonancia, sobresalió la adquisición de la estancia María Dolores por parte del Instituto Nacional de Colonización (INC) en julio. Esta operación involucró más de 4.000 hectáreas por un valor de 32,5 millones de dólares. Sin entrar en la controversia política sobre la pertinencia o la necesidad de esta inversión, una visita a la propiedad al final de la primavera reveló el avance de uno de los tres objetivos planteados: el establecimiento de un banco de forraje con maíz bajo riego para 400 tamberos locales. Sin embargo, no se observaron indicios de colonos asentados ni de ganado en el área destinada a recría.
El otro gran foco de preocupación para los exportadores del sector fue la persistente cotización del dólar, que se mantuvo por debajo de los 40 pesos uruguayos. Este anclaje monetario ha generado un descontento generalizado que, si bien no se originó con la actual gestión, se ha agudizado durante su primer año, afectando la competitividad.
La gestión de Orsi también enfrentó diversas situaciones de emergencia y otros desafíos significativos en el ámbito rural. Se declaró una emergencia agropecuaria, en parte del territorio nacional, debido al déficit hídrico acumulado, especialmente desde el inicio del verano. Aunque el gobierno señaló la activación de medidas de apoyo desde enero, muchos productores consideraron que la declaración de emergencia, realizada hacia finales de febrero, llegó tardíamente, con daños ya extensos y dejando fuera áreas que debieron ser incluidas.
Las exportaciones se vieron complicadas por adversidades sanitarias. La detección de residuos de garrapaticidas en carnes destinadas a China provocó devoluciones, generando acusaciones hacia el sector privado. Más recientemente, la aparición de casos de gripe aviar en aves silvestres desencadenó una emergencia sanitaria a nivel nacional, un problema atribuido a causas naturales.
En cuanto a los mercados, se observó un contraste marcado: mientras los valores del ganado de reposición, el gordo para faena y las carnes exportadas se mantuvieron excelentes, los precios de los granos, en particular la soja y el arroz, estuvieron deprimidos, en algunos casos, excesivamente bajos.
Las gremiales del agro también alertaron sobre un deterioro de la seguridad en el medio rural. Denunciaron la persistencia de ataques de perros a ovinos y un aumento en los casos de abigeato, según datos oficiales. Sin embargo, lo que más inquieta es el incremento de copamientos en hogares de productores.
Por su parte, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) destacó varias iniciativas clave impulsadas durante este periodo: la Estrategia Nacional para el Control de la Garrapata, la Estrategia Nacional de Riego, el Programa Procría y un trabajo coordinado con Cancillería para ampliar y mejorar el acceso a mercados. Además, enfatizó una postura de diálogo con los representantes de los productores.
A pesar de reconocer el valor de algunos de estos avances, los productores señalaron que prevalecen las buenas intenciones sobre las concreciones efectivas. Añadieron a la lista de pendientes el precio del gasoil, que sigue siendo el más alto de la región y no ha descendido lo suficiente, así como las dificultades logísticas para movilizar la producción en diversas zonas. La propuesta de construir la represa de Casupá también generó debate, con el movimiento Un Solo Uruguay sugiriendo una alternativa de abastecimiento de agua a Paso Severino desde Rincón del Bonete.
Otro suceso relevante fue el avance en las negociaciones para la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, un paso elogiado por distintos actores, aunque aún lejos de ser una meta final. En contraste, las relaciones laborales estuvieron marcadas por conflictos frecuentes entre empresas y sindicatos, particularmente en la industria frigorífica y lechera. El caso de Conaprole, con la decisión de cerrar su planta en Rivera y las repercusiones para trabajadores y productores, fue un ejemplo notorio.
A pesar de las controversias, este primer año de gobierno del Frente Amplio arrojó indicadores económicos estimulantes. Se alcanzaron récords en los ingresos por exportaciones de carnes y lácteos. Según datos de Uruguay XXI, al cierre de 2025, el sector ganadero generó el 34% de los 13.500 millones de dólares totales por exportaciones de bienes, seguido por el sector forestal (20%) y el agrícola (19%).
En definitiva, más allá de la relevancia de inversiones cuestionadas, la cuestión del tipo de cambio y los diversos temas abordados, el sector agropecuario reafirmó su rol como el principal motor de la economía nacional durante el primer año de esta administración. Se espera que mantenga esta posición, a menos que surja un cambio disruptivo o un evento inesperado que altere su dinámica.
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