Cerro Largo y Danubio empataron 0 a 0 en Jardines del Hipódromo, pero el mérito del punto se lo llevó el Arachán. El equipo de Danielo Núñez se vio obligado a jugar con un futbolista menos en todo el complemento, tras la expulsión de Mauro Alfonso, y aguantó con sus armas el empate a base de actitud y mucha rebeldía.
Un pobre espectáculo mostraron Danubio y Cerro Largo en el primer tiempo. Ritmo lento, demasiadas faltas, entrecortes y una multitud de tarjetas amarillas. Todos estos factores evidenciaron un deslucido juego, que se centró de forma exagerada y los espacios por las bandas se limitaron.
Apenas un cabezazo en el área a favor de Cerro Largo y un remate de lejos de Sebastián Fernández para Danubio reflejaron lo chato y discreto que se mostró una primera parte, sin emociones y colmada de imprecisiones.
La expulsión del zaguero arachán, Mauro Alfonso, cuando solo corrían tres minutos del complemento, en cierto modo, condicionó el partido. Porque a partir de ahí, naturalmente, Danubio buscó su gol en supremacía numérica, pero Cerro Largo no se la hizo fácil. El conjunto arachán se aferró a su propia actitud y a su empuje desde lo físico para mantener el empate, y lo logró.
Es cierto que el conjunto local tuvo alguna chance como para ponerse en ventaja, pero las herramientas del arachán fueron eficaces y más certeras para mantener el cero en su arco. Incluso, en el final, casi lo gana mediante una contra letal, que no pudo concretar.
Empate 0 a 0 en Jardines, con sensaciones muy diferentes. Danubio, colmado de impotencia por no poder aprovechar su hombre de más durante todo el complemento. Y Cerro Largo, con sabor a victoria por lograr mantener la igualdad en condiciones desfavorables.
Por ello, igualdad pero con mérito de Cerro Largo F.C.

