La representación opositora dentro del Directorio del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) ha manifestado su satisfacción por el cese de operaciones del ex Hogar Tribal, ubicado en Capurro. No obstante, advirtió que la reestructuración del mecanismo de ingreso al servicio de Protección 24 horas para varones adolescentes «no se resolverá por completo» hasta que se implemente una nueva infraestructura.
Mediante un comunicado, la directora del INAU por la oposición, Carina Gómez Heguy, señaló que el cierre de este centro y su posterior reubicación en las instalaciones de gestión directa de la calle Castro, constituye «un reconocimiento de las deficiencias estructurales y edilicias» que venían siendo denunciadas en el ex Hogar Tribal desde hace años.
El documento enfatiza la necesidad pendiente de poner en marcha un nuevo centro, operado por convenio. Este estaría destinado a adolescentes de entre 13 y 17 años que presentan niveles medios y altos de riesgo psicosocial, así como situaciones de «extrema vulneración de derechos».
Mientras esta implementación no se concrete, «estos ingresos seguirán concentrándose en el centro de la calle Castro, lo que generará una presión asistencial y de convivencia que impide avanzar hacia un modelo de atención verdaderamente especializado y sostenible», se indicó.
«La complejidad de las situaciones que se abordan, junto con la relevancia institucional que posee el sistema de ingreso a Protección 24 h, demandan capacidades de dirección, supervisión y respuesta inmediata que, a nuestro entender, deben ser ejercidas directamente por el organismo», añadió el comunicado.
El INAU había anunciado el cese de actividades del ex Hogar Tribal para este martes. Las instalaciones funcionaban como un recurso transitorio para adolescentes derivados por el ámbito judicial u otros componentes del sistema de protección, mientras se definía su situación o se establecían medidas de amparo.
Durante un prolongado período, la Institución Nacional de Derechos Humanos (Inddhh) había emitido informes y observaciones críticas sobre el lugar. En enero de 2026, el organismo reportó la existencia de «reiteradas situaciones de vulneración de derechos» y episodios de violencia institucional. Ya en 2018, un reporte previo de la Inddhh había alertado sobre el hacinamiento, jóvenes durmiendo en colchones en el suelo, baños en mal estado, acumulación de residuos y presencia de roedores en el centro de Capurro.
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