Este sábado, las intendencias de Montevideo y Canelones formalizaron un convenio crucial para la administración ambiental y exhaustiva de la cuenca del arroyo Carrasco. Los jefes comunales, Mario Bergara por la capital y Francisco Legnani por Canelones, rubricaron el documento.
Este paso se da en un escenario de reiteradas quejas por parte de los residentes de ambas márgenes del arroyo. Durante años, han señalado la persistencia de contaminación y malos olores que complican significativamente la vida en las cercanías de este afluente del Río de la Plata. Pese a las denuncias que se extienden por décadas, la problemática no había encontrado una solución definitiva.
En paralelo a la formalización del acuerdo, y con la participación de las entidades ambientales de ambos departamentos, se procedió a la instalación de una barrera de contención (conocida como biobarda) en el arroyo Carrasco. Su propósito es interceptar y acumular los desechos de origen industrial.
La implementación de esta estructura fue posible gracias a la colaboración de la Alianza Uruguaya por el Agua (AUA). Ubicada en el arroyo, en el tramo de la costanera Ricardo Areco y camino el Remanso, en Carrasco Norte, esta biobarda está diseñada para retener tanto residuos superficiales como aquellos que se encuentran parcialmente sumergidos, abarcando desde escombros hasta diversos tipos de desechos. Según información de la AUA, la barrera posee una notable resistencia, pudiendo soportar hasta 4,75 toneladas de material. Destaca además que es la primera vez que una instalación de este tipo y capacidad es implementada en el territorio uruguayo.
Fuente: Enlace Original

