La determinación de Conaprole de clausurar su centro de distribución en Rivera ha provocado una inmediata y contundente reacción, anticipando posibles acciones sindicales. La cooperativa, tras haber cerrado previamente su complejo industrial y luego establecer un centro de distribución en esas mismas instalaciones, ahora ha informado que también procederá con el cierre de este último. Tanto la Asociación de Obreros y Empleados de Conaprole (AOEC) como los empleados de la Planta 14 de Rivera han manifestado su firme oposición a la medida, exigiendo su anulación.
La empresa láctea comunicó esta resolución el miércoles 11 de febrero, aduciendo que «nueve meses de conflictividad sindical persistente han imposibilitado la viabilidad operativa y ocasionado serias repercusiones económicas para la cooperativa». Poco después, un empleado de Rivera reveló a El Observador que, tras un día laboral habitual, la compañía notificó individualmente a cada trabajador sobre el cierre inminente de sus puestos el lunes siguiente, concediéndoles solo hasta el viernes –un plazo de dos días– para optar entre la desvinculación o la reubicación en otras sedes de Conaprole.
Los empleados han rechazado esta opción, señalando, según la misma fuente, que la trayectoria de Conaprole respecto a traslados laborales no es favorable, lo que implicaría además complicaciones y desventajas significativas tanto para el trabajador como para su núcleo familiar. El Centro de Distribución emplea a nueve personas, sumadas a otras tres que se encuentran bajo el régimen de seguro de desempleo rotativo.
En un comunicado emitido por la AOEC, se critica a Conaprole por, a pesar de autodenominarse cooperativa, operar «igual o peor que las multinacionales». La asociación desmiente categóricamente haber rechazado propuestas de mediación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS). Además, acusa a la empresa de «tomar nuevamente como rehenes a los trabajadores de Rivera, extorsionando con sus puestos de empleo (…) y perjudicando la distribución en los departamentos de Artigas y Rivera». La AOEC agregó que «Conaprole no mostró disposición para negociar la circunstancia que derivó en el conflicto (…), la empresa siempre busca pretextos para postergar el diálogo». Finalmente, la AOEC anunció que su Consejo Nacional de Delegados se congregaría el jueves para analizar la situación y, si fuera necesario, implementar acciones.
Por su parte, el grupo de empleados de la Planta 14 de Rivera, a través de un comunicado enviado a El Observador, manifestó su «rechazo a la postura de Conaprole de usar dicha planta como rehén en conflictos internos, demostrando una vez más un comportamiento injusto y discrecional por parte de la empresa». El documento señala: «Desde el 17 de octubre de 2025, fecha de apertura del centro de distribución, hemos sido utilizados como instrumento de presión en las negociaciones de Conaprole con nuestro sindicato». Los trabajadores del Centro de Distribución también instan a que la decisión de Conaprole no se implemente, «especialmente considerando los inconvenientes que surgieron durante los dos meses de cierre de la planta en la distribución y la calidad de los productos».
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